El color en el diseño gráfico

El color es uno de los aspectos que más cuesta elegir a la hora de realizar un diseño. No todos los colores significan lo mismo ni producen las mismas sensaciones. Independientemente de que nos gusten más o menos, cada uno tiene un significado social: el azul nos recuerda al cielo, el negro nos parece sobrio, el blanco aporta elegancia y el rojo pasión. Estas reacciones opuestas vienen producidas en gran medida porque conocemos muchos más sentimientos que colores. Un mismo verde puede parecer venenoso o saludable o un amarillo radiante o hiriente.

Sin embargo, somos conscientes de que a la hora de realizar un diseño, ya sea de un logotipo, imagen de marca, web… En la mayoría de los casos vamos a necesitar más de un color. Y ahí encontramos el primero de nuestros problemas ¿Cuáles son los colores que “van” mejor con el color principal que hemos elegido? ¿Solo combinan entre sí o tienen significados afines?

Vamos a ver el significado de los principales colores:

Blanco

En las culturas occidentales (y también en algunas orientales, como la hindú), el color blanco representa lo puro e inocente, así como la limpieza, la paz y la virtud. En culturas orientales y africanas es el color de la muerte: el alma pura que se va. El blanco es en general un color al que concedemos poca relevancia ya que, en las preferencias de la mayoría de las personas, casi nadie lo menciona como su color favorito, ni tampoco como su color más odiado. El blanco es un color noble pero también es débil, y en este sentido tiene como colores contrarios al negro y al rojo, que son los colores del poder y la fuerza.

Amarillo

El amarillo representa la luz y el oro. Suele relacionarse con la felicidad, la riqueza, el poder, la abundancia, la fuerza y la acción. No obstante, los investigadores lo consideran uno de los colores más ambiguos, pues también representa la envidia, la ira y la traición. La excesiva presencia de amarillo puede llegar a irritar a una persona. 

El amarillo es el más claro de todos los colores vivos y suele tener más éxito entre los mayores que entre los jóvenes ya que todos los colores luminosos tienen mayor aceptación conforme envejecemos (quizá por un ánimo de contrarrestar la alargada y oscura sombra de la certera muerte).

Ningún color es tan poco estable como el amarillo, ya que una pizca de rojo lo convierte en naranja, una pizca de azul en verde y un poco de negro lo ensucia y ahoga, y quizá por ello sea el color más contradictorio.

Rojo

El color rojo es uno de los colores primarios, también denominado «colorado» en algunas zonas. Fue el primer color que recibió nombre. Es uno de los colores que más vemos en nuestro día a día y que por tanto, tenemos muy presente en todo momento.

Los dos elementos más importantes que asociamos con el rojo son el fuego y la sangre, por esta razón, tiene un simbolismo universal que va más allá de las diferencias culturales.

Al ser un color llamativo, en exceso puede resultar incómodo para más de una persona. De ahí que en publicidad, en avisos y en algunos trabajos escolares; se recomiende su uso solamente para resaltar una información importante.

Naranja

Las distintas tonalidades del color naranja se han relacionado con rasgos de personalidad, actitudes, motivaciones y emociones. Representa principalmente la alegría, el entusiasmo y lo divertido. Asimismo se ha relacionado con lo exótico, lo que no genera agrado para todas las personas.

Tiene relación con la sociabilidad, la originalidad, la extraversión, la actividad o el entusiasmo y la cercanía. Por otro lado, algunas tonalidades del naranja representan lo excesivamente llamativo, una actitud frívola y convencional; y otras tonalidades representan también lo inadecuado y el peligro.

Así mismo, el naranja se ha asociado con la lujuria y la sensualidad. Su combinación con gris evoca al mismo tiempo discreción y extroversión; y la mezcla entre naranja y blanco evoca lo llamativo y a la vez lo moderado.

En el mundo del marketing político, se suele decir que el naranja es el color más optimista de todos.

Azul

El azul es el color del cielo y del agua, y representa la tranquilidad, la frescura y la inteligencia. En el mundo del marketing se emplea en muchos logotipos como Facebook o Twitter. Es un color elegante y corporativo, uno de los más usados por las empresas. Transmite confianza y pureza. El azul es el color que más asociamos con la simpatía, la armonía, la amistad y la confianza, todos ellos sentimientos que se alcanzan con el tiempo y que se basan en la reciprocidad.

Verde

El color asociado a la naturaleza también lo es a la sanación y curación, a la frescura. Además tal y como dice la tradición el verde es también el color de la esperanza, el optimismo y la buena suerte. También con la naturalidad, la búsqueda del placer y el vigor. Finalmente, se trata de uno de los colores más ligados a la idea de equilibrio, serenidad y calma, así como con lo espiritual.

La naturaleza, a la cual simboliza por lo general el verde, es vista como hermosa y llena de vida. Pero también tiene su lado oscuro: está también llena de muerte, sangre, persecución y crueldad. Y en este sentido, el simbolismo del verde también incorpora estos elementos negativos. Entre ellas se destaca la asociación con el veneno y la toxicidad, probablemente derivada de la coloración de muchas plantas y animales (por ejemplo serpientes y ranas) y del uso de tintes verdes hechos de cobre que resultaban ser venenosos. También se relaciona, y probablemente sea su asociación negativa más conocida, con la envidia.

Morado

El morado es muy valorado en el mundo del marketing, puesto que representa la sofisticación y la elegancia. Además, se suele asociar este color al misterio, la nostalgia y la espiritualidad. Es un color ampliamente usado en los productos anti-edad, precisamente por ese toque de glamour que desprende. El violeta y el morado son colores de transformación al más alto nivel espiritual y mental, capaces de combatir los miedos y aportar paz. Tienen un efecto de limpieza en los trastornos emocionales. Nos conectan también con los impulsos musicales y artísticos, el misterio y la sensibilidad a la belleza y los grandes ideales, inspirándonos sensibilidad, espiritualidad y compasión.

Rosa

El rosa es un color con unos atributos bien acotados: es el color de la dulzura, de la delicadeza, de la amistad y del amor puro. Nuestro acervo cultural lo asocia también a lo femenino. el color rosa se ha relacionado tradicionalmente con lo etéreo, lo dulce y lo agradable, el amor, la ternura y la inocencia. Así mismo se ha asociado al optimismo, lo que vemos, por ejemplo en frases como “todo es color rosa”. Por otro lado, en el catolicismo, el color rosa se ha utilizado para representar alegría, y en algunos países también de occidente, el uso político del rosa o del rojo claro simboliza el socialismo.

Además, el color rosa en algunos países orientales como en Japón tiene una asociación con el erotismo, mientras que en Europa occidental se relaciona con las novelas y las historias románticas así como con el entorno privado y la intimidad. Por su parte, en el feng shui (que relacionan los colores con actividades cotidianas), el color rosa se encuentra vinculado al matrimonio y los vínculos afectivos.

Gris

El gris tiene connotaciones un tanto distintas según la cultura. Mientras alguna gente percibe este color como la indeterminación o la mediocridad, los expertos en psicología del color le dan un significado distinto: la paz, la tenacidad y la tranquilidad.

A nivel de marketing suele ser empleado para representar la estabilidad, el éxito y la experiencia, algo vinculado al deseo de proyectar confiabilidad y seguridad. También hay que tener en cuenta que se vincula a la elegancia y al éxito, así como al recuerdo de tiempos pasados. Es por ello que suele ser empleado por aquellas marcas con mayor antigüedad o las que buscan representar valores clásicos. Por ejemplo, marcas de coches o joyas de gran proyección. Su vinculación con la ciencia también hace del gris un color frecuente en marcas de tecnología.

Negro

El negro tiene connotaciones negativas pues se asocia a la muerte, a lo malvado o a la destrucción. En cambio, en el antiguo Egipto representaba la fertilidad y el crecimiento. Debido a su relación con la oscuridad, el negro simboliza el misterio y lo desconocido. En el mundo de la moda, el negro es el color de la elegancia, la formalidad y la sobriedad.

A nivel de marketing y publicidad, suele usarse en marcas que pretenden generar una visión de elegancia y exclusividad, fuerza y pureza. Generalmente se vincula al lujo, junto con el dorado.